Bachelet enfrenta la protesta estudiantil más grande desde 1972

Como todos sabemos y lo hemos vivido en este ultimo tiempo, se han realizado una serie de manifestaciones a favor de la educacion superior; con propuestas que sin duda a todos nos parecen justas y abordables mirando la situacion actual del pais, pero que no a todos les afectan de igual forma y magnitud. Ahora voy a dar mi opinion, en base a los 3 puntos que acordamos en el colegio que nos influian directamente, como colegio particular subencionado:
1. La LOCE: Mi opiniion de esto se resume en una pregunta, ¿como puede estar funcionando hoy, en el año 2006 una ley que fue diseñana a la salida de la dictadura???, se supone que las leyes se deben ir modificando en el tiempo, adecuandose a las necesidades que se presenten en el dia a dia a los estudiantes.
2. El Pase Escolar: El pase en nuestro colegio afecta en la forma en que asisten un alto numero de estudiantes fuera de la comuna, y que deben viajar en el transporte publico. Y se requiere que el pase sea respetado por los conductores, que sea de domingo a domingo y sin limites de horarios.
3. Las subenciones: Creemos que las subenciones no se deben dar en base a la asistencia de alumnos, sino que en base a las matriculas, ya que hay colegios que tienen 45 alumnos por curso, y otros 25 y hay grandes diferencias, ya que en el de 25 realmente tambien hay matriculados los 45, solo que no asisten por a, b, o c motivos.
Esa es mi opinion, ahora dejare una noticia de El Mercurio que lei hace poco:
La presidenta Bachelet, enfrentó hoy la protesta estudiantil más grande registrada en el país desde 1972, cuando gobernaba el socialista Salvador Allende, en lo que se presentó como el primer conflicto social de proporciones que se produce desde que Bachelet llegó a La Moneda el pasado 11 de marzo.
Más de 600.000 estudiantes, incluyendo a los universitarios, se unieron a las movilizaciones convocadas por los jóvenes que cursan sus niveles secundarios y que piden la gratuidad en el pase del transporte público y en la prueba académica que permite el ingreso a la universidad, así como la modificación de la Jornada Escolar Completa --que obliga a 12 años de escolaridad-- y de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), promulgada en la dictadura.
En un movimiento inédito para el país, en el cual los jóvenes han mostrado grandes condiciones de organización --comunicándose por medio de correos electrónicos, mensajes de Internet y teléfonos móviles-- ocuparon más de 100 centros de enseñanza secundaria, paralizando sus actividades y generando una gran preocupación en el Gobierno de Bachelet, quien reconoció su preocupación por la reforma de la educación en su país.
La crisis ha generado varias tensiones en La Moneda, donde el ministro de Educación, Martín Zilic, a pesar de su negativa inicial, accedió ayer por la tarde a participar en la mesa de diálogo con los jóvenes.
"Mucho se ha dicho que yo me he querido arrancar (escapar) del diálogo y eso me duele mucho, siempre he estado en la primera línea y cuando ayer los jóvenes dijeron que querían conversar conmigo, yo decidí sentarme a conversar con los jóvenes", dijo el ministro, a quienes muchos sectores políticos, de oposición e incluso del oficialismo, culpan de los extremos a los que llegó el conflicto.
El movimiento estudiantil ha generado además un respaldo también inédito. Todos los sectores políticos, sin excepción, desde la oposición de derecha, el oficialismo y la izquierda extraparlamentaria, así como los estudiantes primarios y universitarios, se han sumado al movimiento. También hay apoyo entre los profesores chilenos, que consideran justas las demandas.
Los estudiantes de secundaria movilizados, unidos en una coordinadora, eligieron a 25 dirigentes como portavoces del movimiento y se han organizado de manera casi militar para enfrentar las protestas.
A pesar del llamamiento de los estudiantes a mantener la calma y a realizar una movilización pacífica, se han registrado incidentes y enfrentamientos con la Policía que han dejado más de 150 detenidos y algunos policías y jóvenes heridos, especialmente en las refriegas producidas en los intentos de los Carabineros por impedir la ocupación de nuevos centros de enseñanza.
Las movilizaciones no sólo afectan al sistema estatal de educación, que está en manos de los municipios, sino que las demandas de los jóvenes han logrado que incluso los centros de educación privados, en manos de sociedades, colonias extranjeras e incluso grupos religiosos, se sumen a los paros. Las protestas se han extendido en todo el territorio nacional y también cuentan con el apoyo de numerosos padres.





